LAWCARP

Bienvenidos a mi rincón del carpfishing, lugar de rebeldia que tiene como destino mostrar la desconexión absoluta del mundo real. Integrados en la naturaleza de la que formamos parte ( hoy en día parece que nadie se acuerda) reivindico mediante el carpfishing mi lugar en ella. Porque las carpas no mienten ni hacen trampa, no pueden ser sobornadas con el dinero ni impresionadas con el poder y responden únicamente a la humildad, la quietud y la infinita paciencia.







jueves, 11 de octubre de 2012

VALLEMÍ "UN DESTINO SALVAJE"




Nunca pensé que mi luna de miel pudiese terminar en tal lugar, rodeados de yacarés, pirañas, manguruyúes, surubíes y Armados, escorpiones de color púrpura y pumas salvajes, un lugar lindo como dicen allí en Paraguay, en donde corre la leyenda de que el pescador que prueba sus aguas, “siempre vuelve”.

Llegando a la parte final del viaje de novios nos dirigimos a la capital de Paraguay con el fin de asistir a la boda de dos grandes amigos, previa sesión de pesca exótica organizada por su cuñado. Después de un gran recibimiento y un buen asado propio de las tierras del Chaco, nuestro amigo Junior tenía preparada una sesión de pesca en el río Paraguay, más exactamente a doce horas en coche de Asunción, en la localidad de Vallemí, situada en el distrito de San Lázaro- Dpto de Concepción.

Empezamos la aventura  realizando un viaje nocturno de diez horas en el Toyota de Junior. Estaba totalmente equipado con unas cubiertas desproporcionadas para los terrenos del chaco, frontal de acero para envestir animales en situaciones de riesgo en el viaje (algo habitual), tres focos extras, suspensión extra y alzado con ballestas y por supuesto, un buen motor con cinchas para auto-remolcarse agarrado a los árboles en situaciones de inundación. Más tarde al ver la ruta, entendimos el motivo de llevar el vehículo cual tractor.










Una vez llegados al pequeño puerto, embarcamos en la lancha con nuestro guía Oscar, un experto lanzando su red manualmente a los bancos de peces pasto. El objetivo del viaje era capturar algún manguruyú de porte considerable, ya que tenía la ilusión en añadir una especie nueva a mi álbum para el recuerdo y no fue tarea fácil. Nada más comenzar la pesca, nuestros cebos a modo de peces vivos de veinte centímetros, eran atacados sin piedad, uno sin cabeza, otro sin cola y literalmente destrozados. Fue en ese momento cuando nos enteramos de la existencia de las pirañas y los cocodrilos de más de 2 mtr llamados yacarés.



Comenzamos capturando pirañas de gran tamaño, pues el guía nos comentó que tres horas río arriba desembocaba el amazonas, razón por la cual tenían ese tamaño las pirañas, rondando el kg o los 1,5kg.
El tamaño de la boca era suficientemente grande como para arrancar de cuajo la cabeza de una pequeña carpa de 15 o 20cm, así que sería mejor no caerse al agua en medio de un banco de éstas.




Los equipos utilizados eran de mar, preparados con monofilamento de 0,60mm, algunas veces insuficiente, pues partían la línea en plena corriente o la cortaban con los dientes, siendo la primera vez en mi vida que veo como cortan los clásicos bajos de acero como mantequilla.

Después de capturar bastantes pirañas y un Pacú siendo apreciado por los pescadores ribereños, tuve la primera gran picada. Ya me había avisado el guía de la forma de picar de los grandes, muy distinta al resto de depredadores de la zona, bajando la caña muy lentamente hasta notar la presión del anzuelo, momento en el que comienza la carrera y así fue. Lamentablemente y presa de la adrenalina como si de un novel se tratara,perdí aquel ejemplar. Simplemente me bajó la caña y comenzó a sacar línea del carrete sin darme la posibilidad de clavar o bombear el ejemplar con intención de pararlo, sacando unos cuantos metros, bajándome la caña hasta el agua y soltándose finalmente.





Los anzuelos y montajes utilizados eran bastante rústicos, pues el aparejo constaba de un plomo semi-fijo, anudado posteriormente a un bajo de acero de treinta o cuarenta centímetros que ni siquiera tenía emerillón, pero sí portaba un anzuelo con un ángulo que ocupaba toda la palma de la mano, motivo por el que había que pegar unas clavadas tremendas y con muy mala leche.
Continuamos la pesca en un lugar extremo, algo que no me podía imaginar y para lo que no estaba preparado, ya que un españolito cualquiera no puede concebir como algo natural que haya pumas, yacarés, pirañas, incendios y seis horas hasta la llegada a una “ciudad” por caminos de piedras y ríos, fue una ruta mucho más dura que la que podría ser la llegada a cualquier pantano de España, pero bueno.
Continuamos pescando río arriba y decidí fumarme un puro “Monte Cristo Open regata” con nuestro amigo Junior mientras contemplábamos un incendio de varías hectáreas pegado a una de las orillas del río, bajo un sol de 45º y con una humedad del 100% pero jodidamente feliz, pues aquello no había hecho más que empezar.




Andrea por su parte me había mojado la oreja como de costumbre, sacando casi el doble de pirañas y no la podía pedir más, era demasiado llevar a tu mujer en luna de miel a un lugar tan bello y terrorífico a la vez. Aunque bien entrenada en duras sesiones de pesca en la península Ibérica a bajo cero capturando carpas y muchas palizas de spinning por pantanos extremeños, los mosquitos tamaño helicóptero y los ruidos de los monos gigantes como los llaman allí, fueron quizás demasiado, cabreándose un poco cuando finalmente de noche decidí agarrar un yacaré con las manos para hacerme una foto, algo que fue imprudente pero sabía que seguramente tendría una única oportunidad en toda mi vida.




Llegado el atardecer y ya casi sin luz, los mosquitos eran insoportables, cubriendo nuestros brazos y rostro sin importarles los repelentes. Decidimos retirarnos y dejar la pesca para el día siguiente, habíamos tenido doce horas de viaje, nueve de pesca intensiva y teníamos que salir de pesca a las cinco de la mañana. Navegamos tres horas más río arriba y de noche, nos informaron de que el barco grande con camarotes en el que dormiríamos, estaba amarrado en brasil, así que pasaríamos la noche de ilegales en brasil, durmiendo en un barco, todo cojonudo, menuda aventura.



De camino al barco hicimos una parada técnica, los focos de la lancha se reflejaron en dos ojos brillantes en la orilla. Después de insistir al guía, nos acercamos a intentar fotografiar al yacaré sin saber el tamaño, yo ya estaba en la pomada, así que todo me daba igual. Se trataba de un pequeño yacaré de un metro, lo agarramos y me fotografié con él previo cabreo de mi mujer, pues mis manos corrían peligro, pero dudo que más que con las pirañas de 1,5kg, así que me hice la foto y lo devolví a las aguas mientras Andrea enfocaba con la linterna los ojos de la madre, que se encontraba flotando a tan solo veinte metros y tendría no menos de dos metros.





Terminamos aquella jornada en el barco, cenando yacaré que nos prepararon los lugareños de uno que habían cazado dos días antes, era todo un manjar sin hacerle competencia al surubí y manguruyú en taquitos que nos sirvieron junto a una sopa de piraña.



Nos quedaban cinco horas de sueño para salir nuevamente de pesca y al día siguiente nos prometían mejores zonas y mejores peces, así que nos acostamos para estar listos para otro gran día de pesca.


Artículo realizado por: Eduardo Zancada



CARPFISHING MEQUINENZA

martes, 24 de julio de 2012

MI PRIMER LUCIO. QUE HAGO!!!!!


Llevaba tiempo pensando como hacer un nuevo articulo sobre lucios, tenía entre manos mostrar como afrontar una sesión ante lucios de prefreza y post freza, pero tras enterarme del relato que le ocurrió a mi amigo  Carlos junto con un joven inexperto, he decidido enfocar este articulo a aquellos que se están iniciando, a los que no tienen demasiada destreza en manipular un ejemplar algo crecido y a comentar algunos de los utensilios que creo indispensables para poder realizar un día de pesca con éxito.



Me gustaría comentar, que lo que aquí se comenta es a base de experiencias personales, errores cometidos en el pasado, los cuales han sido subsanados a favor del respeto al lucio y el trato al animal.

Hace poco tiempo mi compañero Carlos estuvo echando unos lances junto con un amigo suyo. Tras conseguir engañar a varios lapiceros después de muchos lances, Carlos atrapó lo que parecía un gran lucio, después de varias idas y venidas pudo echar  a tierra una enorme lucia que acababa de frezar. Lo anecdótico de la historia fue que el joven que lo acompañaba intentaba sujetarlo y cada vez que el animal se revolvía, el joven por miedo a que le mordiera lo soltaba, cayendo el lucio varias veces al suelo, golpeándose con las piedras.
Carlos al saber de su fragilidad lo metió en el agua para reanimarlo y cuando lo tuvo un tiempo, se lo dejó momentáneamente a su amigo “el novato” para poder sacar la cámara de fotos y poder hacerse la foto de rigor antes de devolverlo. Lo siguiente que pasó os lo podéis imaginar, el lucio se revolvió, el novato lo soltó y Carlos se quedó sin foto y es que….
“CON QUIEN NIÑOS SE ACUESTA, MEAO SE LEVANTA”

Me gustaría borrar de una vez por todas las leyendas urbanas que cuenta que los lucios muerden, que se tiran a personas que nadan en un embalse con un colgante dorado en el cuello, que los submarinistas que reparan los muros de las presas bajan en jaulas porque son atacados. Todo esto es MENTIRA, UN BULO.

No hay datos reales de personas que hayan sido atacadas por un lucio, si no lo hace un siluro de cien kilos lo va hacer un lucio de diez, por favor. Lo más real, son las heridas producidas en las manos de algunos pescadores, causadas por una mala manipulación a la hora de desanzuelarlo.
Señores el lucio es un animal salvaje, que cuando se encuentra prendido intenta todas las formas posibles para escaparse, es instinto de supervivencia, pero no por ello muerden.



Creo que lo primero a tener en cuenta cuando uno acaba de pescar un  lucio es su Manipulación.
Los lucios pequeños, digamos de entre 500gr y 3 kilos son animales que se agitan mucho. Hay que tener cuidado con ellos, ya que podríamos clavarnos el anzuelo que aún sigue prendido en su boca o recibir un corte en la mano. Lo mejor es manipularlos en el suelo, a ser posible en hierva, si no en arena fina y si no hay ninguna de las dos opciones lo llevaremos a una zona lo menos pedregosa posible, procurando que se mueva poco para que no se golpee y se desescame. Muy bien, ya lo hemos pescado y llevado a tierra, ahora hay que desanzuelarlo, personalmente desaconsejo los abre bocas, creo que causan un daño innecesario al pez.
Existe una forma de desanzuelarlos, situando al lucio entre las dos piernas para controlar sus movimientos (como muestra la imagen), después introduciremos los dedos índice y corazón hasta el inicios de las agallas, justo debajo de la lengua del lucio.

Esa zona es carnosa y sin peligro de poder cortarnos con  sus colmillos. Una vez introducidos los dedos, el dedo pulgar actuará de pinza, sujetándolo fuertemente, de esta forma podremos obligarle a abrir la boca sin demasiado esfuerzo.
Existen en el mercado unas pinzas parecidas a las de los cirujanos, estas son más largas y nos serán imprescindibles en el desanzuelado del pez. También se comercializan tenazas de punta fina para este mismo proceso, pero son más pesadas y voluminosas que las anteriores y cuando uno hace varios kilómetros andando por la orilla, el utilizar material algo más ligero se nota. Con estas dos herramientas nos evitamos completamente el peligro de sufrir heridas en las manos.

Pienso que es de suicidas el querer quitarle del fondo de la boca a un lucio, un señuelo con la mano, el que lo intente tiene que saber que le esperan más de setecientos cuarenta colmillos dispuestos a triturarle la mano, así como una saliva anticoagulante, que producirá el retraso en el corte de la sangre en una herida, si esta llegara a producirse, por ello la importancia de disponer de una de estas herramientas.
Hay situaciones en las que el lucio no para de moverse, lo mejor es taparle los ojos con una mano (ojo con los anzuelos sueltos) y con la otra mano, sujetaremos el cuerpo hasta que se tranquilice, comenzando posteriormente la operación de desanzuelado desde el principio.



Algunas personas usan el boga grip para desanzuelarlos, es un útil instrumento, pero causan unos agujeros excesivamente grandes en las mandíbulas inferiores del pez. Si tuviera que recomendar alguno, este tendría que ser obligatoriamente giratorio. Una vez vi, aun pescador que por ahorrarse unos euros, comprándose uno más barato que carecía de giro,  le destrozó la mandíbula inferior a un luciete de cuatro kilos que giró sobre si mismo.
 El animal fue devuelto, pero dudo mucho que sobreviviera con el lamentable estado de su boca.
El desanzuelado y manipulación de un lucio mediano y grande es parecida, pero con unos conceptos muy a tener en cuenta.
Lo primero y más importantes es que nunca sacaremos del agua al animal en vertical, su traslado y manipulación será siempre en horizontal, sujetándolo con las dos manos, una por las agallas, de la forma explicada anteriormente y la otra por su zona ventral (altura del ano). La explicación de esto es, que al ser animales más pesados y largos, al posicionarlos en vertical y debido a la gravedad sus órganos internos (esófago, intestinos….) se estiran, pudiendo causarles lesiones irreparables sin nosotros percatarnos. Siendo más frágiles cuanto mayor es el lucio.

Una vez desanzuelado lo colocaremos en el estringer. No introduciendo el cable por las agallas, sino clavando el mosquetón en el inicio de la mandíbula inferior. El agujero causado es mínimo y nos ayudará a mantener el lucio con vida en el agua. La longitud de este será de entre tres y cuatro metros.


Para pesarlos siempre llevo en el fondo de mi mochila una pequeña red de un metro y medio de longitud por un metro de anchura. Si el lucio es grande lo podremos colocar en medio, uniendo los cuatro extremos a   modo bolsa grande, podremos pesarlo con un pequeño peso digital, evitando pesarlo enganchado por las agallas y ponerlo en vertical. Este tipo de redes no pesa más de sesenta gramos, ocupa poco y pueden encontrarse en las tiendas de supervivencia del rastro de Madrid.

Llegado el momento de las fotos existen dos posibilidades.

                 Primero que alguien nos acompañe. Perfecto, entonces podemos desechar el estringer. Una vez desanzuelado, nuestro compañero nos realizará unas fotos impresionantes antes de devolverlo. Esta operación no tendría que durar más de cuatro o cinco minutos. Los lucios grandes son muy frágiles, más aun si son pescados en verano, no nos aguantaran vivos mucho tiempo, ni siquiera en el estringer debido al agua tan caliente y con tan poco oxigeno.


                Segundo, que os pase como a mí, ir a pescar solos, por ello la importancia de llevar un estringer en la mochila. El tiempo que vais a tardar en montar la cámara de fotos y conseguir hacer alguna foto decente, estaréis en un ochenta y cinco por ciento de cargaros el pez si este no se recupera en el agua muy a menudo. Si el lucio se encuentra asegurado en el agua, nosotros estaremos más tranquilos. Cuando estoy solo, llevo un pequeño trípode que se hace extensible. Las fotos salen mejor cuadradas, a la altura que nosotros queramos y sin peligro de que la cámara se caiga y golpee con las piedras. Con el tiempo y un poco de práctica aprenderemos a colocarnos en la posición y distancia adecuadas, haciendo de nosotros  unos buenos fotógrafos autómatas.

Sobre las fotos diría, que las hechas con el pez en posición vertical son muy impactantes, pero dañinas para el lucio. En caso de hacerse, estas deben realizarse en el menor tiempo posible y siempre con una de las manos sujetando la zona ventral del pez. Así repartiremos algo más el peso, aminorando el daño posible. De ninguna manera el lucio lo sujetaremos únicamente de las agallas y colgado en vilo, como si se tratase de un jamón.



La cámara de fotos indispensable por supuesto, una vez colocada en el trípode, activaremos el temporizador (diez segundos suficientes), todas las cámaras digitales del mercado llevan integrada esta opción.

Después de la foto, pues que os voy a decir, yo esque soy muy torpe y en el ultimo momento se me revuelven y caen al agua escapándose…gajes del oficio.
He querido hablar de unos conceptos que la gente debería tener en cuenta y que a menudo se pasan por alto, dando más importancia a la localización y a la técnica empleada. Es importante tener una buena técnica y destreza a la hora de pescar, pero si nos consideramos unos buenos pescadores deportivos, también deberíamos tener presente como manipularlos, causándoles el menor daño posible, para así garantizar su supervivencia una vez devueltos a su medio.
Si están ahí tendremos la posibilidad de volver a pescarlos, siempre y cuando no acaben en manos de algunos, como este que os muestro en la imagen, que a juzgar por el tamaño de sus aletas rondaría los cinco o seis kilos. Triste final para tan noble criatura. Pero eso es otro tema……..



Por cierto, a los pocos días de habérsele escapado la gran lucia a mi amigo Carlos, volví por la zona un par de veces. Conseguí sacarla he inmortalizarla, ciento trece centímetros de luciodrila. Lastima de haberla pillado frezada, pero bueno, la pesca es así….



Espero que os guste y recordad CAPTURA Y AY AY QUE SE ME CAE ;)


                                                                             Articulo realizado por: Miguel García Báez

                                                                               
                                                                               



martes, 12 de junio de 2012

PVA EXPLOSIVO



Artículo realizado por: Eduardo Zancada


Mucho se ha escrito sobre las mallas de PVA y como conseguir con ellas una buena presentación, mejor localización del cebo y una atracción irresistible, algo que desencadene la decisión de los ciprínidos para tomar nuestro cebo. Estos son los objetivos de una malla de PVA de forma concreta, potenciando nuestro cebo y su atracción, ya sea por la simple imagen llamativa despertando curiosidad o por los aromas que puedan llegar a desprender.



Reconozco que soy un adicto a las mallas de PVA y únicamente prescindo de ellas en lugares muy presionados, en donde nuestros boilies permanecen muchas horas en el agua sin ser tomados y rodeados a su vez de algún hermano que le acompañe, presentando así una situación natural, como si de los restos de un cebadero se tratase. Son los únicos escenarios a mi parecer, en donde podría generar un rehúse del cebo en lugar de una toma y es algo que debemos tener en cuenta.

Antes de una sesión de pesca, me gusta llevar las mallas preparadas desde casa, bien jugosas y compactas, con objeto de que al romper, puedan saltar trozos de pellets y semillas a su alrededor, siendo de gran eficacia para este menester los clásicos pellets de maíz que se inflan hasta el doble de su tamaño, rajando la malla en el fondo del embalse y saltando a su alrededor, consiguiendo así que nos deje una presentación un poco más extensa.



Para mí, el hecho de que esté bien compacta es fundamental y para ello es necesario añadir gran cantidad de DIP en su elaboración. Cierto es, que supone un derroche económico, pero siendo sincero y si les sirve de algo, suelo incluir aceite de oliva en grandes cantidades al igual que en la preparación de la masa para hacer boilies, algo digestivo, sano y que nos ayudará a tener unas mallas súper jugosas. Es un elemento que solo aporta beneficios y a poco que añadamos un dip salado o dulce, el aroma del aceite queda encubierto, por lo que no debe de preocuparnos. Y como no mencionar el hecho de elaborar una malla sin Dip, una malla en seco que por muy compacta que esté, si la fabricamos antes de nuestra sesión irá desprendiendo partículas de engodo y otros elementos, siendo menos compacta y terminando en la sesión de pesca hecha un auténtico churro.



Objetivo de una buena malla de PVA

Como hemos mencionado anteriormente, las claves de una buena malla son la presentación del cebo, la atracción mediante sus aromas y nutrientes que será detectado por los peces y finalmente el factor sorpresa, despertando la pura curiosidad en cualquier lecho de un embalse.

Pero a parte de esos factores, nos queda por hablar del contenido en sí. No se trata de hacer mallas que huelan mucho y sean vistosas con engodos “rojos o amarillos” pues debemos conseguir los factores anteriores durante el máximo tiempo posible.



Para ello, utilizaremos componentes de distintos tiempos de disolución que podrían ser:

-Groundbaits molidos, un tipo de engodo de mucha calidad o incluso el propio mix en polvo de la fabricación de boilies.




-Micro pellets de distintos tamaños, con el fin de que nuestra malla perdure en activo el máximo tiempo posible gracias a los tiempos de disolución de sus componentes.

-Un elemento sólido como pueden ser algunas semillas (previamente rebozadas en engodo para que no estropeen la malla) un boilie partido en tres o sencillamente molido en trocitos más pequeños.



Mallas explosivas

Un ejemplo que podemos mostrar, son los componentes que Dynamite baits nos presenta entre otras muchas marcas del mercado. Los componentes que nos ofrece cumplen con creces con los elementos anteriormente definidos, presentando mallas explosivas.



Entre dos o tres compañeros de pesca, sale muy rentable adquirir cuatro o cinco bolsas de sus diferentes componentes. Si a esto le añadimos que se puede abultar un poco con cualquier engodo que le de cuerpo a las mallas para ahorrar en cantidad utilizada y tenemos en cuenta que al Dip le añadiremos aceite de oliva, les aseguro que sale económico, eficiente y uno tendrá mallas de muy alta calidad para meses.

En mis mallas suelo incluir los Carp Groundbaits como el Amino Black y el Swim Stim Betaine Green. Esta seria la parte de cuerpo en polvo de la malla, añadiendo más tarde los micropellets de 1mm como el Amino Original Carp pellets, sin olvidar los de 5mm de Marine Halibut que tardarán más tiempo en disolverse. Finalmente tenemos ya preparado el Stick mix (boilie molido) que dará solidez y consistencia a nuestras mallas cuando pasen las horas, incorporando junto a este algún boilie troceado en dos o tres partes.


Podemos incluir cualquier tipo de Dip en las mallas (si olvidar el aceite para que estén bien jugosas y retarden la disolución de la malla) pero siendo en este caso de carácter salado en su totalidad, nunca me falta el Dip de Marine Halibut, algo que desprende aceite bajo las aguas en abundancia.


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sábado, 12 de mayo de 2012

"SABER ESCUCHAR"

Este artículo es algo abstracto y mi intención con él, es que cada pescador en particular, encuentre en él, un punto de vista diferente de mirar las cosas, que se pare a pensar y saque algún beneficio de él ya que creo que se pueden obtener cosas en limpio muy útiles para que cada pescador se enriquezca, no por lo que yo diga, ya que no soy más que nadie, si no por ciertos detalles que comento que creo pueden llevar a más de uno a encauzarlo en un camino determinado, mirando más allá de donde lo hacía antes.


Hay muchos pescadores que actúan automáticamente allá donde quiera que vayan, por regla general siempre ceban con un mínimo de kilos de cebado: maíz, trigo, habas, chufas, pellets… no le prestan atención al asunto porque muchas veces la jugada les sale bien y consiguen capturas. ¿De qué tamaño? ¿Qué número de peces? ¿Por qué? Y es que son tantas las preguntas que un pescador se podría llegar ha hacer y en realidad no se hace…

Hay pescadores que son asiduos a los puntales en pantano abierto, otros prefieren las reculas, otros las zonas de piedra y otros una orilla de grava progresiva con obstáculos de por medio y una infinidad de cosas más. Algunos (muy pocos) tienen confianza en la pesca a escasos metros de la orilla, donde dicen que los peces comen de verdad. Cada sitio es un mundo distinto y solo la constancia y la paciencia nos dará la formula para obtener los resultados deseados.

Me dicen: “Pues en el embalse al que acudo es muy difícil pescar y las pocas veces que se comen un boilie, se meten los peces en los zarzales de la orilla opuesta y los pierdo, pero el otro día se me ocurrió coger unas moras de los zarzales, me hice un bait-mesh y me inflé a pescar”. Pues muy bien, te doy la enhorabuena, ya has conseguido algo por ti mismo, fuera de lo común y con gran éxito.

Otro: “Pues yo pesco en un embalse muy presionado y comen poquísimo, por más lejos que lanzo nunca me pican ¿Por qué? ¿Qué hago mal? Prefiero dejar de ir por que ya llevo 10 “bolos”. Igual debería uno mismo plantearse la situación desde otra perspectiva e intentar pensar como un animal…. quizás exista una franja entre 50 y 75 metros de la orilla, en donde los peces no comen o son más recelosos por tanta presión de pesca, habrá que cambiar de estrategia ¿no? O igual me estoy equivocando. ¿Pensar como una carpa? que tontería…Y tu… ¿Qué sabes?....



Hay pescadores que no pierden el tiempo con determinados lugares, como el embalse de carpas pequeñas que tienen cerca de casa, prefieren marchar a Mequinenza, meter en el agua 60 kilos de pellets y pescar carpas de 15 kilos. ¿Pescas por saciarte y sacar peces grandes? ¿O te mueves por retos? Hay muchas formas de plantearse las cosas y solo uno mismo puede encontrar el método que más satisfacción le pueda dar.

¿Qué come una carpa de 22 kilos? ¿Por qué se come  un boilie? ¿Por qué le gusta? no. ¿Cuál es el motivo de que se coma un boilie? El sabor, el color, las proteínas. ¿Se simplifica en eso? ¿Te lo has planteado alguna vez?

¿Son depredadores las carpas? ¿Carroñeros? La teoría del carpfishing dice que no…

Hay pescadores que preparan cebaderos con gran ilusión, terminan su jornada de pesca sin ningún éxito y el motivo por lo general de su fracaso, es la mala suerte o que no se comieron el cebado y quedaba mucha comida…. ¿Por qué? ¿Qué ocurrió en tu sesión de pesca? ¿El viento? ¿La presión atmosférica? No por favor, eso son tonterías, si quieren comer lo harán. Y tu…. ¿Qué sabes?

Recuerdo una sesión  que tuve hace tiempo con un compañero de pesca. Llevábamos sin pescar unas semanas y las ganas se podían observar en nuestros rostros. Llegamos al lugar de pesca, automáticamente inflamos la barca, preparamos el cebado y nos dispusimos a sondear la zona. El lugar era tranquilo, muy bonito y con pinta de dar buenos resultados de pesca. La sonda marcaba  entre 8 y 12 metros de fondo liso y limpio, peces para parar un tren y todo era perfecto. Después de preparar el puesto, montamos los equipos y comenzamos a pescar. Pasado un día y medio, los resultados eran nulos, los cebos venían en perfecto estado y no entendíamos nada. Nuestro cebadero se encontraba enterrado bajo el fango y nuestros boilies de colores apestaban a cieno. Y tu… ¿Qué sabes?


Hace un año aproximadamente, me encontraba en cierto embalse extremeño pescando. Eran las doce de la mañana de un día soleado en el mes de Febrero. Mis montajes se encontraban a diez metros de profundidad intentando capturar una de esas carpas de invierno que según dice la teoría permanecen aletargadas en las profundidades, allí donde la temperatura es un poco más estable y donde están más refugiadas y placenteras, en el llamado microclima. Bastó darme un pequeño paseo y encontrarme en la recula que tenía cerca de mí, una docena de carpas con una media de peso por encima de doce kilos y a medio metro de profundidad, ¿Qué hacían ahí? Era imposible, simplemente estaban tomando el sol.
Seguro que hay lugares feos, con unas cualidades pésimas para obtener buenos resultados, obstáculos, fango, presión de pesca y un sin fin de puntos en cuestión que nos hacen pensar que no nos vamos a molestar en intentar pescarlo. Si analizásemos el lugar, preparásemos un puesto, estudiásemos el comportamiento de los peces con paciencia y aceptásemos que en un principio, vamos a tener pésimos resultados adaptándonos a las  complicadas condiciones de pesca que tiene, podríamos estar disfrutando de nuestro paraíso de pesca, siempre y cuando tengamos en mente y hayamos aceptado que un pez de tantos kilos ya es todo un record en ese sitio, aunque a lo mejor nos llevamos una grata sorpresa.

¿Por qué una carpa grande por lo general se mueve de forma solitaria? ¿Por qué dice la teoría que la carpa grande no entra a un cebadero? ¿Por qué es la más lista? ¿Por qué algunas veces la carpa grande va detrás del grupo de carpas pequeñas y medianas? ¿Puede tener esto relación con la caza del Jabalí? ¿Por qué el jabalí grande y viejo deja primero que pase el llamado escudero? (jabalí pequeño e ignorante que se mueve por las ansias y los primeros impulsos) . Y si esto es así, ¿Por qué razón en otros casos la carpa grande se desplaza en solitario?





Suelo ser de los pescadores que opinan que un pescador de carpfishing que abarque varias modalidades de pesca (o en el pasado haya realizado), tiene por lo general una ventaja a la hora de practicar el carpfishing ya que se plantea preguntas que otro pescador nunca haría. Estas cosas le ofrecen a uno, una visión muy general y fría, para analizar las situaciones a la hora de pescar.
Con esto, me estoy refiriendo a todas las modalidades de pesca que enriquecen al pescador en muchos aspectos. ¿Alguien se ha planteado alguna vez la consecuencia de tener una hembra de lucio de 15 kilos rondando su cebadero? Menuda tontería ¿no?.

Cuando acudes ha pescar y estás analizando la situación, ¿qué es lo que te planteas? ¿Solo analizas la situación cuando te sale mal la jugada? ¿No sería más productivo sacar conclusiones cuando estás gozando del éxito?

Hay pescadores que en determinados lugares de España y en unos meses concretos (calor) no se molestan en lanzar sus cañas de día por los famosos cangrejos (o no se por que otras razones)  ya que de día es tontería pescar en esos sitios. Si no se intenta no se consigue, creo yo. Lo que es verdaderamente penoso, es observar trípodes montados con las cañas en posición de pesca y los cebos preparados en remojo e insertados ya en el hair, listos para que cuando llegue el momento en el que el pescador cree que pican, lanzar las cañas. Y tu...¿Qué sabes?




Muchos carpistas son adictos a revistas de pesca, libros de carpfishing que proceden del extranjero, Internet y otros medios, para enriquecerse como pescadores, eso está bien. ¿Te has preguntado alguna vez  el por qué? ¿El por qué de todo? Muchas cosas pasarán por delante de nuestras vidas sin darnos cuenta del por qué, sin encontrar la respuesta a esas preguntas que nos darían la clave para alcanzar el éxito. Por otro lado, encontraremos o creeremos haber encontrado respuesta a ciertas preguntas que tanto nos hicieron reflexionar.
Si hay algo que de verdad nos inquieta y no encontramos la respuesta, puede que lo más sensato sea dejarlo estar. Simplemente hay cosas que es mejor no saber y dejar al factor suerte y a la llamada sorpresa aparecer por si mismas, sorprendiéndonos y dejándonos ver que si encontrásemos las respuestas a esas preguntas mágicas, esto ya no sería carpfishing y perdería su gracia y magia.
Tal vez, la próxima vez que acudamos a un embalse determinado a preparar el puesto o pescar, lo más indicado sea sentarnos primero tranquilamente y esperar a que la propia naturaleza nos muestre las pasos a seguir, SABIENDO ESCUCHAR e indicándonos cómo, dónde y cuándo debemos actuar.


Y tu ¿Qué sabes?.....

Artículo realizado por: Eduardo Zancada

domingo, 8 de abril de 2012

PRE-FREZA

Después de un invierno seco y frío que no beneficiará a nuestros ciprínidos de cara a la freza, se acerca el momento de la acción. Los peces comienzan a aumentar su actividad con esos tímidos grados de más de temperatura de las aguas, predispuestos para compilar alimentos que les serán básicos en época de freza. Se acerca pues, un momento magnífico para la práctica de nuestra modalidad, la pre-freza.



No podemos olvidar que nuestros cebados tendrán que seguir siendo tímidos, marcando ellas el ritmo de cantidades según aumenten progresivamente su acción. Sucede lo mismo que en la época otoñal pero al revés, pues deberemos aprovechar estos inicios de actividad con un consecuente cebado, ya que una práctica abusiva de éste, puede llevar al traste nuestras sesiones de pesca. No es baladí esta cuestión, algo que quedará en merced de la intuición y experiencia de cada carpista.

Queda claro que lo más arriesgado pero fructífero a su vez, es realizar un cebado previo y constante, preparando la zona de acción semanas antes, pudiendo jugar en nuestra contra si no seleccionamos bien las antedichas cantidades y tiempo de disolución de los cebos.
Por otro lado y actualmente, debemos destacar que muchos carpistas, ya sea por escaso tiempo disponible para cebar o por los compromisos cotidianos, optan por comenzar su cebado de atracción en la propia sesión de pesca. Lógico que sea así también, en las sesiones en las que debemos desplazarnos muchos kilómetros, con la imposibilidad de preparar los puestos.



Son dos factores distintos, muy importantes y a los que debemos prestar atención, pues resultan ser el factor de atracción que reduce drásticamente en nuestra modalidad y en comparación con tras, el llamado “factor suerte”.

A la par que difieren estos dos tipos de cebado, en cantidades y tipos de cebo (boilies, pellets, engodos, semillas) influyen también dependiendo en qué aguas vallamos a pescar.

El concepto de precebado con semanas de antelación, resulta idílico en lugares con poca presión de pesca y grandes ejemplares, siendo en mi opinión mejor elección el cebar en la propia sesión con pequeñas cantidades y “al paso” si nos encontramos en escenarios con muchísima presión de pesca.

Entre toda la variedad de cebos que ofrece el mercado, resultan muy eficientes para estos últimos escenarios con mucha presión de pesca, los nuevos boilies Two Tone de Dynamite Baits. Se trata de boilies neutros (medio pop-up y medio fondante) que el mercado pone a nuestra disposición y que jugarán un papel muy importante en situaciones difíciles de pesca con peces grandes y complicados. El peso del boilie en el fondo resulta prácticamente neutro, algo equilibrado que hará que se mueva con naturalidad mientras las carpas remueven y comen en el cebadero, sin olvidar que tiene la virtud de que lo succionarán casi sin darse cuenta, al no sentir ese peso extra de boilie y anzuelo.



Está resultando ser el invierno más seco de los últimos setenta, y a pesar de las consecuencia negativas que ello conlleva, como pueden ser disminución de vegetación en las orillas de los embalses y menos reculas, tenemos que aprovechar la parte positiva, ya que al fin y al cabo, los escenarios de pesca se reducen y las carpas tendrán menos maleza en la que esconderse o frezar.



Abandonando las zonas profundas u orillas con desnivel progresivo, es momento de empezar a tentarlas  en playas, reculas someras y entradas de arroyos, lugar en el que se reunirán en breve.

Artículo realizado por: Eduardo Zancada

jueves, 22 de marzo de 2012

FALSA PRIMAVERA

Artículo realizado por: Eduardo Zancada



Nos propusimos realizar una sesión de spinning en busca del lucio. Parecía algo arriesgado, pues las aguas deben alcanzar la temperatura idónea para que nuestros predadores comiencen tales menesteres.



Comenzamos la jornada tanteando las playas de grava con señuelos naturales de superficie, concretamente el X-RAP JOINTED SHAD en color PK, una fiel imitación de lucio de 13cm que no tardó en darnos resultado con un bonito lucio.
La verdad es que esperábamos encontrarlos en estas reculas en momentos de freza, pero no fue así, pues los peces se encontraban muy localizados en diversos escenarios, teniendo que dar muchos palos al agua y tantear una variedad de zonas subacuáticas.



Después de pescar las zonas someras de grava y conseguir capturar un par de lucios de escaso tamaño, acudimos a nuestra cita en los cortados. Las semanas anteriores se habían dado unas temperaturas bastante aceptables con máximas de 24º, algo que nos indicaba que no serían las zonas profundas las más indicadas, pero nos equivocamos. Nada más llegar a unos cortados con 9 metros de profundidad, Andrea visionó un banco de bases de gran porte, llevaban una ruta fija e ignoraron nuestros señuelos STORM  PK  (una buena imitación de lucio realista) pero al menos algo nos indicaba que las zonas profundas también albergaban peces.



Después de probar a diferentes distancias y profundidades, un lucio emergió de las profundidades, atacando sin contemplaciones nuestra imitación de Lucio. Se trató de un bonito lucio que presentó una bonita batalla en zonas profundas. 

Seguimos rastreando zonas querenciosas y probando señuelos, no estaban por la labor de probar nuestros señuelos SHAD RAP ni nuestros rechonchos DT FAT de Rapala que otras veces me habían dado tan buenos resultados en imitación cangrejo, únicamente querían las imitaciones de lucios, algo muy natural en aquel día soleado, sin viento y de aguas cristalinas. El señuelo por excelencia y que quedó literalmente destrozado durante los dos días de pesca por los ataques de los lucios, fue el X-RAP SALTWATER EN COLOR  PK. Con un tamaño de 12 cm, es un señuelo polivalente que nada a una profundidad media de1,2m-2,4m, apto para estas fechas en aguas de profundidad media y baja, si lo trabajamos con las punteras altas.





Estábamos contentos con los resultados pero no felices, pues la aglomeración de lucios que esperábamos encontrar no la localizábamos. Resultó ser una semana de falsa primavera, ayudada por semanas anteriores de calor y que culminó con un frente frío días más tarde.

Todo hay que decirlo, y es el buen recuerdo que nos llevamos de nuestros amigos los blackbass, con un porte de 1,5 hasta 2,5kg, conseguimos varias piezas muy deportivas que nos alegraron el atardecer, no dudando en atacar nuestras imitaciones de lucio y esta vez sí, nuestros CRANKIN RAP Y DT FAT de Rapala, unos señuelos apetitosos con una acción de natación muy aguda, que consiguen excitar y cabrear a cualquier predador.





Finalmente nos despedimos con muy buen sabor de boca, Andrea con su nuevo record de Bass de 2,5kg y yo con unas bonitas fotos para el recuerdo, esperando con la muñeca ya caliente a que llegue la verdadera primavera.